Si nunca has tenido que encargar una traducción jurada, quizás te preguntes para qué sirve un traductor jurado. Bueno, nosotros te lo explicamos.

Funciones del traductor jurado

El trabajo de un traductor jurado es traducir lo más fielmente posible un documento legal en el que pondrá su firma y sello certificando lo que allí está escrito. Esto implica que no añade ni quita nada al documento que traduce. Al ser un documento que el traductor certifica, tiene que limitarse a hacer su trabajo de la forma más profesional posible.

Pero un traductor de este tipo no realiza convalidaciones ni asesoría legal. Es traductor, no abogado ni notario. No podemos pedirle a este tipo de traductores que realicen funciones que no le competen. Si tu traductor te comunica que hay algo que no puede realizar, no le insistas. No es un asesor legal para darte consejos, es un traductor y se limita a poner en la lengua que le corresponde el texto que le das.

Por supuesto, todos los casos, el traductor tendrá que velar por la confidencialidad de los documentos, ya que suelen ser documentos con datos sensibles y debe adherirse a la normativa vigente, que debe conocer.

¿Quién certifica a un traductor jurado?

Antes, los estudiantes de Traducción e Interpretación salían de la carrera con el título de jurado. Desde hace ya bastantes años, es el Ministerio de Exteriores quien da esa certificación. Si un traductor quiere ser jurado, deberá pasar un examen que el MAEC hace de manera periódica. Una vez aprobado ese examen, recibirá su sello y podrá hacer traducciones juradas.

¿Qué tipo de documentos traduce?

Los traductores jurados se dedican a traducir documentos legales, en su mayoría. Por ejemplo, actas de nacimiento o matrimonio, certificados de penales o títulos académicos, entre otros. Además, si tu documento ya tiene apostilla, también la traducirá.

Aunque estos documentos tenga validez legal, volvemos a repetir que el traductor jurado no es un abogado o notario, por lo que no puede asesorarte sobre temas legales. Se tiene que limitar a su labor de traducción.

¿Es necesario contratar, entonces, a un traductor jurado?

Si necesitas traducir un documento legal, es decir, si necesitas una traducción jurada, será algo inevitable que le encargues la traducción a un traductor jurado. Solamente así será aceptada por organismos oficiales, puesto que esa traducción está certificada por un traductor reconocido por el MAEC. Cualquier otro tipo de traducción no tendrá efectos legales.

No hay mucho que decir al respecto. Las traducciones juradas son necesarias en casos puntuales y para ello tendrás que contar con un traductor certificado por el MAEC. Si tu documento está en otro idioma o necesitas presentarlo fuera de España, será necesario traducirlo y no vale cualquier traductor para ello. Lo que realmente vale en la traducción jurada es el sello y la firma del traductor, que certifica que la traducción contiene la misma información que el original.

¿Dónde puedo conseguir uno?

Si quieres obtener el mejor servicio y asegurarte de que tu traducción jurada tenga una gran calidad, deberás dirigirte a empresas como BigBabbling, que te garanticen que sus traductores son jurados y que las traducciones pasen los filtros de calidad necesarios. No lo dudes y pide tu presupuesto sin compromiso.

footer BigBabbling

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies